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Legislación/Jurisprudencia/Abuso del Derecho

ABUSO DEL DERECHO



1.- Requisitos del acto abusivo
Para admitir la aplicación de la norma prevista por el art. 1071 CC. , no ha de caber ninguna duda acerca del ejercicio anormal intrínsecamente injusto del derecho invocado, debiendo tenerse en cuenta si existe intención de dañar, ausencia de interés en mantener las condiciones originales del acto, si se ha elegido la vía más dañosa para hacerlo valer, si con violación ostensible de las reglas éticas se ha actuado de manera no razonable y repugnante a la lealtad y confianza recíprocas.
La omisión puede ser abusiva, aun cuando no existe el deber legal de actuar, esto es que la libertad de abstenerse puede llegar a configurar las conductas que engloba la disposición del art. 1071 CC.
(C. Nac. Civ., sala D, 5/8/1993, - Alchieri de Olivera, Virginia v. Borges, Hilda R.#1).JA 1995 - II, síntesis.
Art. 1071.- (1071) (*VS) El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto. (Según la ley 17711)
(*VS) Velez Sarsfield: 1071. L. 12, tít. 15, part. 7. L.L. 18 y 19, tít. 32, part. 3. L. 14, tít. 34, part. 7. Nullus videtur dolo facere, dice la ley romana, qui suo jure utitur L. 55, Dig. "De Reg. juris.". El Cód. de Prusia, dice: "El que ejerce un derecho conforme a las leyes no responde del perjuicio que resulte de este ejercicio". "Introducción", art. 94.
La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al que exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres.


2.- Invocación y prueba

La determinación de la existencia de un ejercicio abusivo del derecho no está librada a la actividad discrecional del juzgador; por el contrario, un imperativo de nuestro sistema exige que tal extremo necesariamente sea apreciado con toda objetividad, es decir, conforme con las circunstancias concretas que el caso exhibe.
(Sup. Corte Bs. As., 5/4/94 - Barrientos, Antonio y otros v. La Plata Cereal S.A./L. 51810).
La Plata, abril 5 de 1994. - ¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley? El Dr. Salas dijo:
A.- El tribunal del trabajo que intervino en este juicio rechazó el reclamo en concepto de diferencias de indemnizaciones por antigüedad porque la ley 23697 (1) de emergencia económica en que se sustentó la demanda entró en vigencia con posterioridad a las cesantías de los actores. Y en cuanto al reclamo de diferencias por horas extra sostuvo el juzgador de origen que los actores no superaban semanalmente el tope legal de 48 hs., desestimando por ello el reclamo articulado.


B.- En el recurso extraordinario deducido se denuncia la violación de los arts. 93 ley 23697; 9 y 245 LCT. (2); CC. arts. 3, 1071 y 1198.3. El recurso, en mi opinión, es improcedente. a) El empleador "La Plata Cereal S.A." despidió injustificadamente a los cinco actores de autos el día 6/9/89.b) Se sostuvo en la demanda que la medida resolutoria fue dispuesta por la patronal durante el lapso transcurrido entre la sanción (1/9/89) y la publicación (25/9/89) de la ley de emergencia económica nacional 23697 modificatoria por entonces de la LCT. art. 245. Arguye que debido a la difusión de que fue objeto la nueva legislación a través de los medios de comunicación en todo el territorio de la Nación, solicita se considere de aplicación al caso para el cálculo de las indemnizaciones por antigüedad a que se consideran acreedores los actores. c) A mi criterio la pretensión formulada resulta inadmisible. La cuestión planteada es susceptible de análisis desde dos perspectivas distintas y la primera hipótesis debe necesariamente referirse al mandato del Art. 3 CC. En ese aspecto tiene dicho este Tribunal en reiterados pronunciamientos que la fecha de la cesantía determina la ley de aplicación en cuanto a las indemnizaciones que derivan de la misma (conf. causas L. 28032, sent. del 21/8/79; L. 45548, sent. del 18/12/90). Y, si bien en reclamos de distinta naturaleza al de esta causa esta Corte ha definido el alcance del Art. 3 CC. y en esa inteligencia se estableció que la norma legal no consagra la aplicación retroactiva de la nueva ley sino la aplicación inmediata aun a las consecuencias de las relaciones o situaciones existentes; o sea que la nueva ley rige para los hechos que están in fieri o en curso de desarrollo al tiempo de su sanción y no para las consecuencias de los hechos pasados, que quedan sujetos a la ley anterior, pues juega la noción de consumo jurídico (conf. causas Ac. 27221, sent. del 7/8/79; L. 45548, sent. del 18/12/90). Por consecuencia, la ley 23697 no resulta de aplicación a los despidos acaecidos con anterioridad a su vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial (25/9/89, Art. 92 ley 23697) desde que el fallo judicial que declara la existencia de la consecuencia de la cesantía y determina los efectos (obligación de indemnizar) no equivale a la consecuencia misma (Art. 3 CC.) porque de lo contrario la determinación de la ley aplicable hubiera dependido del tiempo de duración del proceso judicial (conf. causas L. 42538, sent. del 15/3/89; L. 43887, sent. del 20/2/90).d) Tampoco desde la otra perspectiva del apelante corresponde la aplicación de la ley nueva. En función de lo prescripto por el art. 2 CC. las leyes no son obligatorias sino después de su publicación, la que sólo tiene validez si se hace en el Boletín Oficial. En este sentido la ley 16504 (3) puso fin al antiguo debate tendiente a establecer el medio válido para la eficacia de la publicación de la ley. Y de suyo queda desplazado el argumento del recurso según el cual debe entenderse suficientemente conocida la ley 23697 por la invocada amplia difusión pública de su sanción. Por otra parte tengo en cuenta también para desechar con otro argumento más la hipótesis de razonamiento del apelante, que a la fecha de la cesantía de los accionantes -6/9/89- la nueva ley recién había sido sancionada por el Congreso Nacional, vale decir que aún no había sido siquiera promulgada. En tal caso con arreglo a los Art. 69 y 70 CN. luego de la sanción, lo que existe no es todavía ley sino un proyecto de ley aprobado. e) Pero principalmente sostiene el apelante como sustento de la construcción jurídica elaborada en la demanda y sostenida en el recurso que el principal incurrió en "abuso del derecho" al despedir a los actores en este contexto temporal y legislativo y tampoco en mi criterio dicha tesis debe tener acogida. En ese aspecto tiene dicho esta Corte a través de repetidos fallos que la prohibición del abuso del derecho y el respeto debido a la dignidad del trabajador y sus derechos patrimoniales constituyen principios jurídicos fundamentales que informan la materia laboral (conf. causas L. 40990, sent. del 15/8/89; L. 43751, sent. del 12/6/90").En esta materia este Tribunal ha establecido (Ac. 20890, sent. del 31/7/76, DJBA 109-69; Ac. 33468 y Ac. 33504, sents. del 4/6/85) que la determinación de la existencia de un ejercicio abusivo del derecho no está librada a la actividad discrecional del juzgador; por el contrario, un imperativo de nuestro sistema exige que tal extremo necesariamente sea apreciado con toda objetividad, es decir, conforme con las circunstancias concretas que el caso exhibe. Y con arreglo a ese criterio no encuentro mérito para encuadrar los despidos de autos en la doctrina del abuso del derecho porque la voluntad patronal de extinguir los contratos de trabajo no contraría los fines previstos en la ley de aplicación, presupuesto al que la doctrina en general subordina la teoría del uso abusivo de los derechos. Y más aún, considero que de aceptarse como válida la tesis de los actores se introduciría un factor gravemente perturbador de la seguridad jurídica, que constituye uno de los objetivos de mayor jerarquía de nuestro ordenamiento jurídico institucional. f) Finalmente el Art. 9 LCT. no rige cuando no se advierte duda alguna respecto de la aplicación o interpretación de la ley (conf. causa L. 36951, sent. del 4/11/86; L. 35909, sent del 4/11/86) y el Art. 93 ley 23697 sólo opera en caso de conflicto normativo relativo a la aplicación de dicha ley, situación no verificada en la especie. g) En cuanto al reclamo de haberes por horas extra también desestimado en la instancia de origen sostuvo el tribunal interviniente que los actores no superaban el tope de 8 horas diarias o 48 semanales. En ese sentido se consideró en el fallo que la parte demandada pagaba con un 150% de recargo las horas simples trabajadas en días feriados, liquidadas correctamente y con ello, carece de fundamento la pretensión articulada. El apelante insiste ante esta sede de casación con su postura de que la causa jurídica del cobro del recargo se origina en trabajo extraordinario cumplido y mal liquidado. En verdad como señala el tribunal de la instancia ordinaria ello no resulta del fallo a f. 492 respecto de la prueba acumulada y en especial de los dictámenes contables de la causa. En este orden la perito contadora especificó a fs. 414/415 que La Plata Cereal S.A. abonaba el mencionado recargo a sus empleados no en concepto de horas extras porque no superaban las 48 Hs. semanales, sino como remuneración de las horas trabajadas los días feriados o no laborables. En suma con arreglo a conocida doctrina de esta Corte sólo deben considerarse trabajo extraordinario y deben abonarse con el recargo salarial que establece el Art. 201 LCT., las tareas efectuadas en exceso de la jornada máxima legal (conf. doct. causa L. 46900, sent. del 10/9/91), situación que no se configura en el caso de autos.
D.- Por lo expuesto el recurso debe rechazarse; con costas (Art. 289 CPr.). Voto por la negativa.
Los Dres. Negri, Pisano, Rodríguez Villar y Vivanco, por los fundamentos expuestos por el Dr. Salas, votaron también por la negativa. Por lo expuesto en el acuerdo que antecede, se rechaza el recurso extraordinario traído; con costas (art. 289 CPr.). (Omissis...). - Juan M. Salas. - Héctor Negri. - Alberto O. Pisano. - Emilio Rodríguez Villar. - Antonino C. Vivanco (Sec.: Irma R. Gómez de Pena).NOTAS:(1) LA 1989-C-2319 - (2) ALJA 1976-A-128 - (3) ALJA 1964-39.* * *